Red de
contactos

En general, cuando alguien necesita contratar un nuevo empleado acude en primer lugar a la
red de contactos. Es una forma más económica, rápida y efectiva de encontrar candidatos.

1. Armá una lista

Hacé una lista con todos tus contactos: amigos, amigos de amigos, familiares y amigos de familiares, compañeros del colegio y la universidad o cualquier otro curso, compañeros de trabajo, del gimnasio, el peluquero, el médico, etc.

Por lo tanto, tu red de contactos puede ser un muy buen recurso para conseguir trabajo.
Una red de contactos se basa en la reciprocidad, en que el intercambio de información sea beneficioso para ambas partes. Un contacto no es alguien a quien pedís un favor, sino alguien a quien das información (que está disponible para hacer determinado tipo de trabajo) y pedís otra (si conocen a alguien que necesite ese tipo de trabajo). Por tanto es clave ampliar y usar la red.

2. Contactate

Identificá qué info podés pedirles y cómo hacerlo: a compañeros de estudio o de trabajo podés contarles que estás buscando trabajo y pedirles que te faciliten información sobre búsquedas abiertas. Ellos entienden qué estás buscando y saben tu nivel de conocimiento y capacidad. Dentro de este ámbito es posible enviar un correo electrónico, incluso adjuntando el CV, y pidiendo que quien pueda lo circule.

Con personas con las que tenés mediana cercanía, pero son parte de la misma comunidad de trabajo o estudio, es posible generar un contacto en frío, por ejemplo, mandándoles un mail. Pero con aquellas personas con las que no tenés confianza ni un vínculo laboral, te conviene generar encuentros en un contexto que te resulte cómodo, para romper el hielo y hacer una exploración previa antes de hacer tu pedido u ofrecimiento. Por ejemplo, asistir a una reunión familiar donde es probable que veas a familiares con los que no tratás habitualmente.

Es bueno contar todo el tiempo y a todos que estás buscando trabajo. Algunos diálogos cotidianos a los que no prestás atención pueden abrirte una puerta. Cuando la peluquera o la recepcionista del médico te preguntan “¿Cómo estás?”, podés contestar “Bien. En la búsqueda de trabajo”.

3. Hacele seguimiento

En función de esto hacé un listado/calendario de acciones a realizar con cada uno y monitoreá tu cumplimiento.