Consejos
para tu CV

El currículum vitae es un documento que sintetiza información sobre tu vida personal y labo-
ral. Su objetivo es despertar el interés de quien lo lea. Por eso, el diseño del CV tiene que
transmitir la información clave de tu perfil laboral en un golpe de vista. Acá te damos algunos
consejos para que lo logres.

Estructura

Cada dato debe estar fácilmente localizable en el apartado que le corresponde y con la información más relevante resaltada. Los estudios de nivel superior y tu último empleo tienen que poder encontrarse rápidamente. Cuando describas un trabajo realizado, elegí qué dato te conviene resaltar en función de tu perfil y del lugar donde lo presentes.

Fechas

No deben omitirse desde el presente hacia el pasado. Es importante cuánto tiempo estuviste en cada actividad para trazar tu recorrido. No es recomendable que existan blancos porque la ausencia de información puede suponer algo negativo. Pero desempleo no es sinónimo de desocupación: si no estuviste trabajando, indicá qué estuviste haciendo (estudiando, viajando, etc.).

Extensión

Un CV debe ser sintético, en lo posible no debe ocupar más de una carilla. Para esto es clave seleccionar qué información colocar y ser resumido al redactar. No uses "frases hechas" y redundantes que no aportan información. Usá frases cortas, una oración por idea. Pero cuidado, tampoco debe ser tan sintético que no le permita a quien lo lee darse una idea de tu perfil o hacer que tu perfil quede despersonalizado, muy parecido al de cualquier otro.

Diseño y redacción

Redactá el CV en primera persona y usá un lenguaje claro y formal. Evitá el uso de tecnicismos, modismos y palabras en diferentes idiomas. Usá un mismo tipo de letra. Para destacar un dato podés usar las negritas, cursiva o el subrayado, pero sin exagerar. No utilices abreviaturas ni imprecisiones en la información. Cuidá que no tenga errores de ortografía, sintaxis y/o tipeo. Incluí una foto adecuada al ámbito profesional. Evitá las fotos cortadas o en las que te veas demasiado informal.

No mientas
ni sobredimensiones

No es conveniente mentir en el CV. No sobredimensiones la responsabilidad de un puesto o el periodo de trabajo. Mucho menos inventes un trabajo que no tuviste. Puede ser que por eso te llamen para una entrevista y se darán cuenta de tus imprecisiones o contradicciones. Uno de los objetivos de la entrevista es chequear la consistencia de un CV o perfil.

Describí las tareas del
puesto y el lugar de trabajo

No supongas que la descripción de las tareas que realizabas en tu trabajo previo es información sobreentendida. Un mismo cargo puede implicar tareas diferentes: por ejemplo, el cargo de secretaria puede implicar más o menos responsabilidades.

A veces es difícil redactar esta parte del CV porque no se maneja el vocabulario específico. Para ayudarte, podés buscar ejemplos de CV en la Web para sacar ideas de cómo describir tus tareas; o los mismos avisos pueden orientarte sobre cómo se le llama en el mercado laboral a esa tarea que hacés. Por ejemplo, en lugar de poner “entregaba los cheques a las personas que vendían servicios o productos a la empresa” deberías decir “pago a proveedores”. También es bueno que junto con el nombre del lugar donde trabajaste incluyas su actividad o industria y alguna referencia de tamaño (facturación, clientes, empleados).

Motivos de finalización
de los empleos

No es necesario mencionar el motivo por el que terminaste un empleo. Puede dar lugar a interpretaciones prejuiciosas. Lo mejor es explicarlo en la entrevista.

Si no tenés empleos previos

Incluí en el CV toda la información de tu perfil que pueda suplir esa falta de experiencia. Por ejemplo, trabajos de verano, colaboración en el negocio familiar o participación en actividades vinculadas al tema.

Los saltos de empleo

Los CV con muchos saltos de empleos pueden suponer que vas a estar poco tiempo en el trabajo. Si los cambios fueron por una serie de sucesivas mejoras, es necesario que el CV refleje eso. Podés mostrarlo con el nombre del cargo: si fuiste mozo, luego ayudante de cocina y después cocinero, más allá del tiempo que hayas estado en cada trabajo, se nota un rápido crecimiento y eso es favorable. Pero si los cambios de empleo reflejan inestabilidad, es recomendable omitir aquellos en los que hayas estado poco tiempo y no hayan aportado nada especial a tu CV. Por ejemplo, si trabajaste un año en un call center, luego un mes en otro, y luego seis meses en otro, el segundo trabajo no hace una diferencia positiva a tu perfil y en cambio puede jugarte en contra.

Pretensión salarial

Si la búsqueda pide que envíes tu CV con pretensión salarial, hacelo. Si no sabés qué valor poner, averiguá cuál es el salario que suele ofrecerse para un puesto similar al que te vas a postular. Siempre que se pone el salario pretendido es el sueldo bruto, es decir que no será el que recibas en mano, sino al que se deben descontar los aportes. Si lo agregas en el mismo CV acordate de sacarlo para futuras postulaciones.